libro
Pérez-Reverte,
Arturo; Territorio comanche; Editorial Alfaguara; Buenos Aires,
Argentina, 1995.
resumen
Dos
reporteros de TV España, el periodista Barles, el camarógrafo
Márquez y su intérprete croata Jadranka, se encuentran cubriendo la
guerra de los Balcanes, específicamente en Sarajevo a orillas del
puente que conectaba la capital Bosnia con el pueblo Bijelo Polje.
Allí Márquez espera impaciente la demolición del puente, para
filmarlo. Mientras esperaban esto, Barles recordaba todas las
anécdotas de guerra propias, y también ajenas, junto con sus
reflexiones que desarrolla mientras cerca de ambos se desarrolla una
batalla entre los milicianos javeos croatas y el ejército federal o
armija serbia. Finalmente filman el momento exacto de la caída del
puente.
sobre el autor
Arturo
Pérez-Reverte, luego de 21 años de dedicarse a periodista en
conflictos internacionales, como la guerra Chipre, la campaña de
1975 en el Sahara, la guerra de las Malvinas, la guerra de El
Salvador, la guerra de Nicaragua, la crisis y guerra del Golfo
(1990-91), la guerra de Croacia (1991) y la guerra de Bosnia
(1992-93-94); también trabajó como reportero en diarios y radios,
para luego volcarse al mundo literario, con algunas publicaciones que
tratan de su experiencia periodística y en otras al estilo de novela
histórica o zagas literarias.
sobre la guerra
La
denuncia es una parte importantísima del periodismo, ya que puede
provocar conciencia en la opinión pública sobre hechos que resultan
derechamente deleznables, como es el caso de la guerra, donde es
necesario que el público eche un vistazo a lo horrendo que pueden
llegar a ser los atropellos contra la población civil en un
conflicto bélico. De allí la importancia de los corresponsales de
guerra, que no solo llevan la responsabilidad de generar contenidos
interesantes, capaces de atraer al público del medio para el que
trabajan, sino que también tengan la capacidad de reflejar y además
interpretar los hechos que relatan, en lo posible de la manera más
independiente de las versiones oficiales. Mientras más libertad se
deja a la prensa, peor quedan los cabecillas de la guerra, y público
queda más impactado y genera un mayor un rechazo, como comenta Raúl
Sohr en su libro “Historia y poder la prensa”, donde se explica
el caso de Vietnam, en el cual las imágenes de ataques contra la
población civil por parte de fue fundamental en el repudio
generalizado en la opinión pública, lo que terminó por quitar el
respaldo al conflicto armado impopular que finalmente EE.UU. terminó
perdiendo. Ahora bien, conflicto específico de la guerra en la ex
Yugoslavia, fue importantísima el rol denunciante de los periodistas
al divulgar sucesos como la “limpieza racial”, aberraciones a las
que los gobiernos de la OTAN y el resto de Europa hicieron oídos
sordos mientras se cometían, y que dejaron en cuestión el método
de resolución de conflictos, llevado hasta entonces en Europa, que
no impidió el genocidio llevado a cabo por Milocevic.
En
cuanto al trabajo mismo de los corresponsales de guerra, es
impresionante la capacidad de enfrentar situaciones adversas y
trabajar bajo condiciones extremas, como se ve reflejado en
Territorio Comanche, es complicada la situación de enfrentar los
sentimientos que despiertan las personas afectadas por el conflicto
con la labor de informar, porque la situación es tan extrema que se
debe decidir entre ayudar a las personas o hacer el trabajo de ser
mero espectador, para transmitir lo ocurrido a las grandes
audiencias.