A parte de las cásicas “picas” de camioneros, donde
encontramos los platos de comida más abundantes de la carretera,
cada uno lleva consigo más de una historia que contar.
Por la carretera 5 norte pasa, por lo menos una vez a la semana un
camión “Escania” amarillo con azul, con un gran carro blanco que
no se sabe qué lleva o qué trae; en su interior y al volante va don
“Pato” Soto. Él es nacido y criado en Cabildo, al interior de la
Quinta Región. Muy amable él, tiene la costumbre de llevar a
mochileros o pasajeros cualquiera que se aventuran a “hacer dedo”
en la carretera; por lo que cuenta, lo hace principalmente para que
se le haga más “rápido” el camino. En ésta ocasión viene
desde Iquique hacia Santiago y espera pasar por su casa a visitar a
su familia.
Éste hombre lleva más de 20 años arriba de los camiones, no
abandonaría ésta pega, es lo que sabe hacer y también lo que le
gusta. La fama de los camioneros, sin embargo no es la mejor, la
mayoría tiene familia, y más de una. Él tiene también la suya, se
caso a los 20, y su mujer tenía sólo 15: “nos casamos porque la
Yanis quedo embarazada de la Carolita, que ahora tiene 27, lo que
pasa es que yo soy muy rechucha y desde chico bien desordenado, y
cuando supe que iba a ser papá, la abuela de la Yanis, mi mujer,
estaba agonizando, era una señora muy vieja, y ella me hizo
prometerle que le cuidaría a su chiquitita (la señora Yanis), y yo
soy fiel a las promesas que hago, y hasta el día de hoy estoy con
ella y tenemos tres hijos”. No hace falta que le insista mucho más
para que me siga contando: “mira, la Carito tiene 27, el Patricio
20 y La José nueve; pero entremedio tengo otra hija de 15. Hace poco
que le conté a mi familia eso sí, al principio me costó la salida
de la casa, pero les duró poco el enojo, la Yanis me perdono, es que
yo encuentro que no tenía por qué enojarse, si yo nunca he pensado
en dejarla, y nunca les ha faltado nada; yo quiero a mi familia más
que a nada en el mundo”. ¿Y entonces cómo anduvo con otra, y tuvo
una hija con ella? “ah, es que yo no estaba pensando mucho, no se
por qué lo hice, pero “la otra” tenía claro que yo nica me
quedaba con ella, que a mi familia no la abandono”, ¿y su otra
hija…? “ella también hace poco que sabe que soy su papá, su
mamá nunca le quiso contar, hasta que ella le pregunto… pero yo
siempre estaba cerca de ella, le compraba dulces, le mandaba plata, y
cuando ella supo, me fue a buscar, y yo le dije la verdad, también
le dije que tenía todo el derecho a enojarse con migo, y que si no
quería verme más, no me iba a ver más, pero que seguiría siendo
su papá… pero ella desde ese mismo día que me dice papá”.
Llegamos a Antofagasta, a descansar, mañana seguiremos camino hasta
Cabildo.
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